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Sigamos buscando

un modelo de sociedad

más democrático

y más justo

(Diálogo de Mónica Baltodano con los lectores del diario nicaragüense La Prensa, en ocasión del 24 aniversario del triunfo de la revolución sandinista del 19 de Julio de 1979. Publicado en la edición digital de La Prensa: Viernes 18 de Julio del 2003 / Edición Nš 23.153 / Actualizada: 02:30 am).

 

1) ¿Cómo celebrar una fecha que marca el nacimiento de un sistema que resultó ser un fracaso al generar un atraso socio-económico sin precedentes, legado latente en la vida nicaragüense? (Moisés Pereira. Economista. San José, Costa Rica. «mpereira@expressmail.net»).

    El 19 de Julio no marca el nacimiento de ningún sistema. Fue el día en que el ejército de la dictadura somocista fue desarticulado totalmente y en que las fuerzas victoriosas del pueblo entraron a Managua desde todos los frentes, para inaugurar un nuevo período en la historia de Nicaragua. Fue el fin del somocismo que se instaló en Nicaragua después que asesinaron al General Sandino, en 1934. ¡45 años de dictadura! Sólo quienes compartieron las mieles de ese período podían entristecerse del 19 de Julio.

  El gobierno del Frente Sandinista, que siguió a continuación, hizo muchas transformaciones importantes. Algunas de ellas no contaron con el respaldo de todo el pueblo. Por eso es entendible que haya gente que estuvo de acuerdo con ese gobierno, y otros no. Igual ocurre con todos los gobiernos en el mundo. Ocurrió con Doña Violeta, con Alemán y ahora con Bolaños, quien, a menos de dos años de gobierno, ha perdido la confianza de la mayoría del pueblo, en particular por sus políticas económicas.

El 19 de Julio no celebramos los 10 años del gobierno sandinista, sino la victoria contra la dictadura.

No obstante eso, Ud. afirma que el gobierno sandinista generó el atraso económico. Pero, yo tengo suficiente información que demuestra que la pobreza, el atraso y la miseria que actualmente padecemos no están originados en la gestión de esos años. Antes bien, el gobierno sandinista mejoró en mucho la situación social, redujo el analfabetismo de manera dramática, igual la mortalidad infantil. Mejoró las condiciones de vida de la gente más pobre, dió tierras a miles de campesinos.


Es precisamente, el sistema, que la misma revolución no pudo transformar, quien ha generado, no sólo en Nicaragua sino en muchas partes mundo (ahí está el ejemplo de Argentina), pobreza, exclusión y atraso. Véanse los informes de la ONU sobre la situación social en el planeta, después de 200 años de capitalismo salvaje.



2) ¿Está el FSLN secuestrado por líderes corruptos, dueños de empresas y casas piñateadas, qué futuro tiene un partido político con semejante reputación..., qué se tendría que hacer para cambiar el FSLN? (Eduardo Manfut. Webmaster. San Francisco, USA. «ed@manfut.org»).

Creo que cada organización tiene sus altos y bajos. También creo que los partidos políticos, si no se renuevan constantemente, pueden perecer. Ahora bien, creo que la organización, con la historia acumulada del FSLN, puede tener un futuro honroso.

Pensemos, por ejemplo, en el PLC. ¿Es que sus líderes son impolutos? ¿Puedo creer yo que, porque Arnoldo Alemán resultó ser un vulgar ladrón del erario público, todos los liberales son ladrones, y que ese partido no tiene ningún futuro? Indudablemente que no.

Creo que hay líderes en el FSLN que dejan mucho que desear. Pero eso no significa que ello será así siempre.

Creo que dentro de las propias filas del FSLN surgirán, más temprano que tarde, liderazgos alternativos, que recuperen los principios y valores que le dieron origen; que modernicen sus mecanismos de funcionamiento, sin renunciar a sus principios; que refunden al FSLN sobre la base de una ética de vida y de acción políticas, en el que el bienestar de la mayoría vuelva a ser el centro y su única razón de ser. No se puede negar que ello es posible.

3) A 24 años de liberación, y con un panorama político desalentador, ¿adónde está la verdadera izquierda de Nicaragua? ¿Existe aún? ¿Qué propone? (Fidel de Rooy. Estudiante. Barcelona, España. «fderooy@hotmail.com»).

Ser de izquierda es nunca renunciar a la utopía; no conformarse con una realidad en donde la mayoría del pueblo permanece en la miseria y excluido de sus más elementales derechos como seres humanos. Ser de izquierda es no conformarse con las explicaciones que los ideólogos del sistema inventan para justificar esta situación de injusticia. Ser de izquierda es luchar por transformar esa realidad.

Cada momento histórico tiene sus desafíos, para los que nos consideramos de izquierda. En un período no muy lejano, nos tocó luchar con muchos otros contra las dictaduras militares. Fueron los movimientos de izquierda los que se pusieron al frente de esta lucha, que entonces debió ser con las armas en la mano, porque no nos quedaba otro camino. Y en esta lucha coincidimos con muchos otros sectores, incluso con sectores de derecha, también interesados en avances democráticos.

Ahora, en nuevas realidades, con nuevos adversarios y retos, creo que la izquierda en Nicaragua se encuentra diseminada y desarticulada. La encontramos en las bases de las organizaciones sociales, particularmente en las que siguen luchando. La encontramos en las bases de algunos partidos políticos, por supuesto particularmente en la base sandinista. La encontramos en las Organizaciones No Gubernamentales, en particular en las que siguen trabajando la conciencia y se alinean con los movimientos sociales, en las cooperativas que aún existen, en muchos sindicatos, en algunos profesores universitarios, en comunidades eclesiales de base, empeñados en luchas contra las privatizaciones, o denunciando a UNION FENOSA, como lo hace la Red de Defensa de los Consumidores, o denunciando los efectos del ALCA, como el movimiento social que participa en un encuentro centroamericano contra el ALCA, en Honduras. También está en los grupos de jóvenes, como el de Jóvenes por el Respeto a Nicaragua, que fueron muy beligerantes en la lucha contra la corrupción.

Es cierto que no están muchos de ellos en las organizaciones partidarias, pero sí hacen acción política.

Pero hay que reconocerlo, la izquierda, en la Nicaragua de hoy, no es la cúpula del FSLN, aunque se sigan autoproclamado como tales. Y, hay que reconocerlo también, la izquierda hoy se encuentra desarticulada organizativa y políticamente.



4) ¿El FSLN está tan sólido como para no aceptar la eliminación del 19 de Julio como feriado nacional? (Damián Padilla. Estudiante. Managua, Nicaragua. «damianpad@hotmail.com»).

 

El FSLN, como partido político, se encuentra fuertemente posicionado en los poderes del estado, con fuertes cuotas de poder. Tiene, por tanto, todos los hilos indispensables para impedir que se suprima el 19 de Julio como feriado nacional. Otra cosa es cómo ven este día quienes dirigen el FSLN. Si realmente les interesa por su significado histórico, como ocasión para recordar la sangre generosa de quienes dieron su vida en la lucha contra la dictadura, o simplemente lo utilizan para seguir fortaleciendo su caudillismo, o para realizar discursos para consolidar liderazgos personales y/o electoreros, como ha ocurrido en los últimos años.

5) Yo sé lo que significa el 19 de Julio. Quiero preguntar: ¿dónde y a qué horas va a ser la celebración y si va a estar usted? (María Luisa Alvir López. Contador. Managua, Nicaragua. «marialuisadga@hotmail.com»).

Se va a celebrar en la Plaza Carlos Fonseca, ahora conocida como Plaza de la FE. La hora, es la acostumbrada 10 de la mañana.

El año pasado estuve en la celebración, incluso en la tarima, por invitación oficial, y porque sé que no pocos compañeros de base quieren verme ahí. Este año no tengo muchos ánimos de ir a la tarima, pero seguramente asistiré a compartir en la calle, con miles de compañeros y compañeras la alegría de esta celebración.



6) ¿El 19 de Julio significó el derrocamiento de una dictadura de derecha y la instalación de una dictadura de izquierda? (Tito Chamorro. Ingeniero. Managua, Nicaragua. «tchamorro@msn.com»).

Creo que para que un gobierno pueda ser catalogado como dictadura debe llenar una serie de parámetros. Entiendo que estos están definidos incluso en convenciones de carácter internacional.

El gobierno del FSLN no fue una dictadura. Es cierto que tuvo rasgos pronunciados de autoritarismo, pero no puede considerarse una dictadura. Baste decir que realizó elecciones en 1984, y salió del gobierno, 6 años después, mediante otras elecciones, las más limpias e incuestionadas de la Historia de Nicaragua, también organizadas por el sandinismo. Las verdaderas dictaduras no han acabado por elecciones. Hay que recordar sí, que el gobierno sandinista suprimió algunas garantías importantes, como la libertad de prensa, y hay que recordar que lo hizo en el marco de una guerra, de un enfrentamiento militar financiado por una potencia extranjera.

7) Sra Baltodano, saludos. ¿En éstos tiempos en que las revoluciones son obsoletas, qué relevancia tiene el 19 de Julio en Nicaragua? ¿Y qué cambios pueden tener los revolucionarios en Nicaragua? Gracias. (Victor Parrales. Chef. Vancouver, Canadá. «vmparrales@shaw.ca»).

Bueno, para empezar, yo no creo que las revoluciones puedan ser alguna vez obsoletas, cuando éstas se realizan con la participación activa del pueblo. Las ideas de transformación y cambio siempre han existido, en todas las épocas. Y en cada etapa la humanidad ha necesitado de revoluciones, para avanzar más rápidamente o saltar obstáculos que entorpecen el progreso. Por eso, los grandes saltos, como la revolución de la agricultura, la revolución industrial, las revoluciones tecnológicas, culturales, como la que significó el período conocido como el Renacimiento, y dentro de las más conocidas revoluciones político-ideológicas, la revolución francesa, o la revolución americana. En América Latina y África, los procesos de independencia fueron revoluciones; e incluso otras más profundas como la Revolución Mejicana. También constituyó una revolución, no armada, la que emprendió Ghandi por la independencia de la India.

Así, también, los nuevos tiempos han puesto de manifiesto la fragilidad de la afirmación de que el derrumbe del socialismo real y el fin de la URSS significó el fin de la historia, la inevitabilidad del capitalismo, y con ellos la inutilidad de las luchas por las transformaciones. La verdad es que el mundo unipolar no ha logrado ningún avance significativo en materia de reparto más justo de la riqueza, y de las oportunidades de progreso para la mayoría de los habitantes del planeta. Antes bien, los problemas se han agudizado y el sistema muestra su insolvencia frente a los grandes temas, como el de los desequilibrios del planeta y el colapso de los mecanismos internacionales de solución de los conflictos, como ocurrió recientemente con la Guerra de ocupación de los Estados Unidos contra Irak.

Así que, creo que los revolucionarios de Nicaragua debemos apostar por seguir indagando en la propia experiencia y en las nuevas realidades planetarias, así como en las experiencias de otros pueblos, para encontrar, en las nuevas condiciones, las nuevas rutas y los nuevos desafíos, para seguir poniendo nuestro granito de arena en la búsqueda de un modelo de sociedad más democrático, más justo, más humano y más equitativo entre hombres y mujeres.


Como dijo Ghandi: «No importa que no podamos alcanzar las estrellas, hay que caminar hacia ellas y no en dirección contraria».

8) ¿A pesar de las diferencias ideológicas aún existentes dentro de la cúpula mayor del FSLN, cree usted que se podría celebrar el 19 de Julio como un triunfo nacional y no de un partido? (Ramiro R. López Lacayo. Finanzas. California, USA. «ramirol@fox.com»).

Creo que realmente se podría; sin embargo, en las actuales circunstancias es muy difícil. Y no es sólo por causa de la cúpula del FSLN.

En nuestra cultura política predomina la intolerancia y la exclusión. De unos y de otros.

El 19 de Julio es una fecha histórica, porque fue el día en que el pueblo triunfante selló el fin de una de las dictaduras más oprobiosas de América Latina. La historiografía política nacional no conoce de ningún otro momento con esa magnitud de alegría y de participación masiva del pueblo. Es el día en que éste celebró más allá de los símbolos partidarios, religiosos, económicos, el fin de la dinastía somocista.

El 19 de Julio se hicieron realidad los sueños de miles de hombres y mujeres nicaragüenses, que habían dado su vida, sus sacrificios, su entrega, por destruir a la dictadura e iniciar una Nicaragua libre, democrática y más justa.

Entonces, lo lógico es que ese día lo celebráramos todos los nicaragüenses. Así como en Estados Unidos celebran su día de la independencia, o en Francia su Gran Revolución de 1789, o como deberíamos celebrar en Centro América las fiestas patrias, o fiestas de la Independencia (aunque en nuestro caso pasamos de una dependencia a otra). El 19 de Julio es una fecha insoslayable en la vida nacional.

El hecho es que, por distintos factores, el acto del 19 de Julio se ha convertido en una celebración partidaria. Pero, oígase bien: el Acto. Si hubiera más apertura, una actitud más objetiva, menos visceral de otros sectores, que no la hay, deberían celebrarse otras actividades, otros actos, con un sentido más nacional, para recuperar su verdadera significancia. Sería necio olvidar que el 19 de Julio se ha convertido en una fecha símbolo, con todo lo que ello implica.

Y si hubiera más generosidad de la cúpula partidaria, que no la hay, ésta debería de buscar cómo, poco a poco, retornar o devolver esta celebración a todo el pueblo. Pero, éso significaría un acto de desprendimiento que es sumamente contradictorio con la cultura política que manda a aprovechar todo lo que sea, con el solo propósito de fortalecer un proyecto de grupo, en este caso de quienes mandan en el FSLN. Imaginemos que fuese otro el partido político, que tuviese la oportunidad de usufructuar una efeméride que por sí sola moviliza a miles de gentes. El PLC, o los conservadores, por ejemplo, seguramente procederían de la misma manera. ¿No le parece?

9) Quiero saber que si la revolución, como fuente de derechos y creadora del nuevo Estado de derecho a través de la Constitución de 1987, sigue vigente. (Ramón Román. Abogado y Notario. Managua, Nicaragua. «ramonroman@prisma.com.ni»).

Sí, la Revolución, y no sólo la sandinista, ha sido fuente de derecho. Por ejemplo: ¿podríamos entender los Derechos Humanos sin la proclamación de los Derechos del Hombre de la Revolución Francesa o Americana?

En nuestro caso, estos derechos siguen vigentes en muchas conquistas, y no sólo de carácter jurídico. En efecto, la Constitución de 1987, estableció unos principios, desde el Preámbulo, que no han podido ser modificados. También rescató postulados sociales, en todo el capítulo de derechos sociales, que tampoco pudieron ser modificados, o en el tema del derecho a la tierra.

El andamiaje institucional, la separación de poderes, los derechos indígenas, el principio de igualdad, que estableció la Constitución del 87, ha sido la matriz del diseño del actual Estado nicaragüense.

También están vigentes algunas de las más importantes leyes. En materia de Derechos de las Mujeres, por ejemplo: la Ley de Alimentos, la Ley de Relaciones Madre, Padre, Hijos. También en la institucionalidad de un Ejército Nacional y una Policía Nacional.

Es cierto que hay sectores viscerales que quisieran borrar de la faz del país todo vestigio de la revolución, y que las políticas erráticas de los actuales dirigentes del FSLN les han dado muchas oportunidades para hacerlo. Pero, nadie puede negar que la Revolución es un hecho histórico, un hito en la historia de nuestro país que generó derechos que todavía no han podido ser eliminados, así como también es cierto que la Constitución como cualquier otra obra humana, es perfectible.

10) ¿El FSLN, sin ser mayoría política, tiene una clara definición para adelantar las reformas del Estado y de la lucha contra la pobreza? (David Roque. Comercio Internacional. Halifax, Canadá. «roquefam@lycos.com»).

No. El FSLN como partido político no tiene una posición clara sobre las reformas al Estado. Hace un par de años, se ha escuchado, aunque de manera inconsistente, el planteamiento de avanzar en una reforma que transforme a Nicaragua en una democracia parlamentaria (versus el presidencialismo actual), pero esa propuesta nunca ha sido explicitada con seriedad, y parece más bien orientada a profundizar los réditos que se han conseguido a partir del manejo de su minoría parlamentaria.

No conocemos, todavía, una verdadera propuesta del FSLN para una futura transformación del Estado. Los planteamientos conocidos siguen gravitando aún sobre garantías de cuotas de poder, y se sigue adoleciendo de un programa oficial alternativo de lucha contra la pobreza.

11) ¿Por qué Mónica está alejada de la política? Sigo creyendo que es la única mujer con más carisma dentro del FSLN y la que defiende los intereses de los más necesitados en cualquier foro. (Jairo Bendaña. Periodista. La Florida, USA. «jbendana1@netzero.net»).

Yo no me siento alejada de la política. De la política partidaria, sí. Hay que recordar que yo no he renunciado nunca a mi militancia sandinista, pero quienes controlan el “aparato” partidario me han “purgado”, por mis posiciones críticas contra el pacto con Alemán y en contra de la eterna candidatura de Daniel Ortega. Pero, desde donde esté creo que sigo haciendo labor política.

Desgraciadamente, para muchos, la única presencia política que se reconoce es la de los partidos políticos, porque es la vía para llegar a cargos públicos. Yo he preferido ser consecuente con mi propia conciencia, aunque me aplasten, a tener que doblegarme, solamente para que me den espacios de poder o cargos en la política.

12) Buenos días, estimada Mónica. Que Dios le bendiga. Mi pregunta: ¿Qué instó a Mónica a participar en la lucha siendo una mujer? No le quito méritos, pero ¿no le dio temor en ningún momento? (Carlos L. Fonseca. Estudiante. Managua, Nicaragua. «Lfonca@hotmail.com»).

Es cierto que la concepción tradicional, la cultura androcéntrica prevaleciente, no sólo en nuestro país, ubica la lucha política como “cosas de hombres”. Ya no digamos la osadía de tomar las armas para combatir a una dictadura. Pero, la verdad es que la política no les pertenece a los hombres. Es, además de injusto, una estupidez excluir a la mitad de la población de una actividad, la política, que es en esencia la búsqueda de soluciones para los problemas de todos.

No sería justo dejar de recordar que, siempre, en la historia encontramos mujeres que se atrevieron a incursionar en campos que aparecían propios sólo para los hombres. Desde las mujeres escritoras, como George Sand (una mujer, y se puso nombre de hombre para que no proscribieran sus escritos), a científicas, como Marie Curie, poetisas como Gabriela Mistral. O a las sufragistas Olympe de Gouges y Emily Davinson, quienes lograron que en 1844 se conquistara el derecho al voto. O la primera mujer médico de Nicaragua, como lo fue Concepción Palacios. O combatientes como Conchita Alday y Teresa Villatoro dentro del Ejército de Sandino.

Desde muy niña yo me identifiqué con los problemas de los pobres, por eso iba a dar catecismo a lugares como San Jacinto, de Telica, con las monjas de mi colegio. Y luego visitaba enfermos en los hospitales, y recogía ropa para los niños pobres. Siempre tuve una gran sensibilidad social, la que me llevó a cuestionarme sobre la existencia de clases sociales, y el origen de la pobreza y la riqueza, y a preguntarme si se podrían solucionar los problemas que hacen sufrir a tanta gente, cuando no pueden tener lo indispensable para la vida. De ese interrogarme social, pase a entender que para hacer cambios hay que comprometerse con ellos. Y que estos cambios no pueden ser sólo personales, internos, sino que se deben expresar en la realidad objetiva. De allí, a buscar la relación con quienes compartían esa visión, primero en los movimientos cristianos, en organizaciones juveniles de barrios, y luego en organizaciones políticas estudiantiles. Hasta llegar a la militancia revolucionaria en el FSLN.


Me incorporé al FSLN porque era la única organización, entonces, que estaba luchando seriamente, no sólo para acabar con la Dictadura, sino porque contaba con un programa de cambios integrales de toda la realidad. El Programa Histórico del FSLN, que escribió Carlos Fonseca en 1969.

En todo este proceso, claro, siempre hay dudas, temores. Temor por la vida, por la seguridad, a perder lo que se tiene, el status, una vida relativamente cómoda, sus estudios. Siempre hay temor. El asunto es vencerlos y no dejarse vencer.


Ahora, te digo, mi experiencia es que las mujeres estamos más preparadas para el dolor, para la renuncia. Hemos sido milenariamente educadas para los demás, y eso nos hace generalmente más generosas, más desapegadas. Así que, todo lo contrario, creo que por ser mujer tenía menos miedo y más coraje. Fui un ejemplo para mis hermanas menores. Así que, una de ellas murió en la masacre de Batahola en 1978, faltando un mes para la victoria. Y mi hermana menor, que apenas tenía entonces 15 años, perdió sus dos manos por una bomba de contacto. Así que, te puedo decir con conocimiento directo que sí hubo muchas mujeres, miles de mujeres, que fueron valientes, decididas, precisamente por ser mujeres.

13) ¿No cree que es ahora el momento de crear y/o reformar el verdadero pensamiento sandinista; crear una nueva imagen para atraer a los miembros alejados y a las nuevas generaciones con un verdadero sandinismo? (Abraham M. Aich-Sandino. Hipotecas y Propiedades. Chicago, USA. «abesan2656@hotmail.com»).

Desde luego que sí. Ese es el gran desafío que tenemos los sandinistas. Y de la apropiada respuesta a estas interrogantes, que usted se plantea, dependerá el futuro no sólo del FSLN sino del sandinismo.

 

Recopilación, edición y publicación: Arquímedes González.
Fotografía: La Prensa / GFlores.