1)
¿Cómo celebrar una fecha que marca el nacimiento de un
sistema que resultó ser un fracaso al generar un atraso socio-económico
sin precedentes, legado latente en la vida nicaragüense?
(Moisés Pereira. Economista. San José, Costa Rica. «mpereira@expressmail.net»).
El 19 de Julio no marca el nacimiento de ningún sistema. Fue
el día en que el ejército de la dictadura somocista fue
desarticulado totalmente y en que las fuerzas victoriosas del pueblo
entraron a Managua desde todos los frentes, para inaugurar un nuevo
período en la historia de Nicaragua. Fue el fin del somocismo
que se instaló en Nicaragua después que asesinaron al
General Sandino, en 1934. ¡45 años de dictadura! Sólo
quienes compartieron las mieles de ese período podían
entristecerse del 19 de Julio.
El gobierno del Frente Sandinista, que siguió a continuación,
hizo muchas transformaciones importantes. Algunas de ellas no contaron
con el respaldo de todo el pueblo. Por eso es entendible que haya gente
que estuvo de acuerdo con ese gobierno, y otros no. Igual ocurre con
todos los gobiernos en el mundo. Ocurrió con Doña Violeta,
con Alemán y ahora con Bolaños, quien, a menos de dos
años de gobierno, ha perdido la confianza de la mayoría
del pueblo, en particular por sus políticas económicas.
El 19 de Julio no celebramos los 10 años del gobierno sandinista,
sino la victoria contra la dictadura.
No obstante eso, Ud. afirma que el gobierno sandinista generó
el atraso económico. Pero, yo tengo suficiente información
que demuestra que la pobreza, el atraso y la miseria que actualmente
padecemos no están originados en la gestión de esos años.
Antes bien, el gobierno sandinista mejoró en mucho la situación
social, redujo el analfabetismo de manera dramática, igual la
mortalidad infantil. Mejoró las condiciones de vida de la gente
más pobre, dió tierras a miles de campesinos.
Es precisamente, el sistema, que la misma revolución no pudo
transformar, quien ha generado, no sólo en Nicaragua sino en
muchas partes mundo (ahí está el ejemplo de Argentina),
pobreza, exclusión y atraso. Véanse los informes de la
ONU sobre la situación social en el planeta, después de
200 años de capitalismo salvaje.
2) ¿Está el FSLN secuestrado por líderes
corruptos, dueños de empresas y casas piñateadas, qué
futuro tiene un partido político con semejante reputación...,
qué se tendría que hacer para cambiar el FSLN?
(Eduardo Manfut. Webmaster. San Francisco, USA. «ed@manfut.org»).
Creo
que cada organización tiene sus altos y bajos. También
creo que los partidos políticos, si no se renuevan constantemente,
pueden perecer. Ahora bien, creo que la organización, con la
historia acumulada del FSLN, puede tener un futuro honroso.
Pensemos, por ejemplo, en el PLC. ¿Es que sus líderes
son impolutos? ¿Puedo creer yo que, porque Arnoldo Alemán
resultó ser un vulgar ladrón del erario público,
todos los liberales son ladrones, y que ese partido no tiene ningún
futuro? Indudablemente que no.
Creo que hay líderes en el FSLN que dejan mucho que desear. Pero
eso no significa que ello será así siempre.
Creo que dentro de las propias filas del FSLN surgirán, más
temprano que tarde, liderazgos alternativos, que recuperen los principios
y valores que le dieron origen; que modernicen sus mecanismos de funcionamiento,
sin renunciar a sus principios; que refunden al FSLN sobre la base de
una ética de vida y de acción políticas, en el
que el bienestar de la mayoría vuelva a ser el centro y su única
razón de ser. No se puede negar que ello es posible.
3)
A 24 años de liberación, y con un panorama político
desalentador, ¿adónde está la verdadera izquierda
de Nicaragua? ¿Existe aún? ¿Qué propone?
(Fidel de Rooy. Estudiante. Barcelona, España. «fderooy@hotmail.com»).
Ser
de izquierda es nunca renunciar a la utopía; no conformarse con
una realidad en donde la mayoría del pueblo permanece en la miseria
y excluido de sus más elementales derechos como seres humanos.
Ser de izquierda es no conformarse con las explicaciones que los ideólogos
del sistema inventan para justificar esta situación de injusticia.
Ser de izquierda es luchar por transformar esa realidad.
Cada momento histórico tiene sus desafíos, para los que
nos consideramos de izquierda. En un período no muy lejano, nos
tocó luchar con muchos otros contra las dictaduras militares.
Fueron los movimientos de izquierda los que se pusieron al frente de
esta lucha, que entonces debió ser con las armas en la mano,
porque no nos quedaba otro camino. Y en esta lucha coincidimos con muchos
otros sectores, incluso con sectores de derecha, también interesados
en avances democráticos.
Ahora, en nuevas realidades, con nuevos adversarios y retos, creo que
la izquierda en Nicaragua se encuentra diseminada y desarticulada. La
encontramos en las bases de las organizaciones sociales, particularmente
en las que siguen luchando. La encontramos en las bases de algunos partidos
políticos, por supuesto particularmente en la base sandinista.
La encontramos en las Organizaciones No Gubernamentales, en particular
en las que siguen trabajando la conciencia y se alinean con los movimientos
sociales, en las cooperativas que aún existen, en muchos sindicatos,
en algunos profesores universitarios, en comunidades eclesiales de base,
empeñados en luchas contra las privatizaciones, o denunciando
a UNION FENOSA, como lo hace la Red de Defensa de los Consumidores,
o denunciando los efectos del ALCA, como el movimiento social que participa
en un encuentro centroamericano contra el ALCA, en Honduras. También
está en los grupos de jóvenes, como el de Jóvenes
por el Respeto a Nicaragua, que fueron muy beligerantes en la lucha
contra la corrupción.
Es cierto que no están muchos de ellos en las organizaciones
partidarias, pero sí hacen acción política.
Pero hay que reconocerlo, la izquierda, en la Nicaragua de hoy, no es
la cúpula del FSLN, aunque se sigan autoproclamado como tales.
Y, hay que reconocerlo también, la izquierda hoy se encuentra
desarticulada organizativa y políticamente.
4) ¿El FSLN está tan sólido como para no
aceptar la eliminación del 19 de Julio como feriado nacional?
(Damián Padilla. Estudiante. Managua, Nicaragua. «damianpad@hotmail.com»).
El
FSLN, como partido político, se encuentra fuertemente posicionado
en los poderes del estado, con fuertes cuotas de poder. Tiene, por tanto,
todos los hilos indispensables para impedir que se suprima el 19 de
Julio como feriado nacional. Otra cosa es cómo ven este día
quienes dirigen el FSLN. Si realmente les interesa por su significado
histórico, como ocasión para recordar la sangre generosa
de quienes dieron su vida en la lucha contra la dictadura, o simplemente
lo utilizan para seguir fortaleciendo su caudillismo, o para realizar
discursos para consolidar liderazgos personales y/o electoreros, como
ha ocurrido en los últimos años.
5)
Yo sé lo que significa el 19 de Julio. Quiero preguntar: ¿dónde
y a qué horas va a ser la celebración y si va a estar usted?
(María Luisa Alvir López. Contador. Managua, Nicaragua.
«marialuisadga@hotmail.com»).
Se
va a celebrar en la Plaza Carlos Fonseca, ahora conocida como Plaza
de la FE. La hora, es la acostumbrada 10 de la mañana.
El año pasado estuve en la celebración, incluso en la
tarima, por invitación oficial, y porque sé que no pocos
compañeros de base quieren verme ahí. Este año
no tengo muchos ánimos de ir a la tarima, pero seguramente asistiré
a compartir en la calle, con miles de compañeros y compañeras
la alegría de esta celebración.
6) ¿El 19 de Julio significó el derrocamiento de
una dictadura de derecha y la instalación de una dictadura de izquierda?
(Tito Chamorro. Ingeniero. Managua, Nicaragua. «tchamorro@msn.com»).
Creo
que para que un gobierno pueda ser catalogado como dictadura debe llenar
una serie de parámetros. Entiendo que estos están definidos
incluso en convenciones de carácter internacional.
El gobierno del FSLN no fue una dictadura. Es cierto que tuvo rasgos
pronunciados de autoritarismo, pero no puede considerarse una dictadura.
Baste decir que realizó elecciones en 1984, y salió del
gobierno, 6 años después, mediante otras elecciones, las
más limpias e incuestionadas de la Historia de Nicaragua, también
organizadas por el sandinismo. Las verdaderas dictaduras no han acabado
por elecciones. Hay que recordar sí, que el gobierno sandinista
suprimió algunas garantías importantes, como la libertad
de prensa, y hay que recordar que lo hizo en el marco de una guerra,
de un enfrentamiento militar financiado por una potencia extranjera.
7)
Sra Baltodano, saludos. ¿En éstos tiempos en que las revoluciones
son obsoletas, qué relevancia tiene el 19 de Julio en Nicaragua?
¿Y qué cambios pueden tener los revolucionarios en Nicaragua?
Gracias. (Victor Parrales. Chef. Vancouver, Canadá. «vmparrales@shaw.ca»).
Bueno,
para empezar, yo no creo que las revoluciones puedan ser alguna vez
obsoletas, cuando éstas se realizan con la participación
activa del pueblo. Las ideas de transformación y cambio siempre
han existido, en todas las épocas. Y en cada etapa la humanidad
ha necesitado de revoluciones, para avanzar más rápidamente
o saltar obstáculos que entorpecen el progreso. Por eso, los
grandes saltos, como la revolución de la agricultura, la revolución
industrial, las revoluciones tecnológicas, culturales, como la
que significó el período conocido como el Renacimiento,
y dentro de las más conocidas revoluciones político-ideológicas,
la revolución francesa, o la revolución americana. En
América Latina y África, los procesos de independencia
fueron revoluciones; e incluso otras más profundas como la Revolución
Mejicana. También constituyó una revolución, no
armada, la que emprendió Ghandi por la independencia de la India.
Así, también, los nuevos tiempos han puesto de manifiesto
la fragilidad de la afirmación de que el derrumbe del socialismo
real y el fin de la URSS significó el fin de la historia, la
inevitabilidad del capitalismo, y con ellos la inutilidad de las luchas
por las transformaciones. La verdad es que el mundo unipolar no ha logrado
ningún avance significativo en materia de reparto más
justo de la riqueza, y de las oportunidades de progreso para la mayoría
de los habitantes del planeta. Antes bien, los problemas se han agudizado
y el sistema muestra su insolvencia frente a los grandes temas, como
el de los desequilibrios del planeta y el colapso de los mecanismos
internacionales de solución de los conflictos, como ocurrió
recientemente con la Guerra de ocupación de los Estados Unidos
contra Irak.
Así que, creo que los revolucionarios de Nicaragua debemos apostar
por seguir indagando en la propia experiencia y en las nuevas realidades
planetarias, así como en las experiencias de otros pueblos, para
encontrar, en las nuevas condiciones, las nuevas rutas y los nuevos
desafíos, para seguir poniendo nuestro granito de arena en la
búsqueda de un modelo de sociedad más democrático,
más justo, más humano y más equitativo entre hombres
y mujeres.
Como dijo Ghandi: «No importa que no podamos alcanzar las
estrellas, hay que caminar hacia ellas y no en dirección contraria».
8)
¿A pesar de las diferencias ideológicas aún existentes
dentro de la cúpula mayor del FSLN, cree usted que se podría
celebrar el 19 de Julio como un triunfo nacional y no de un partido?
(Ramiro R. López Lacayo. Finanzas. California, USA. «ramirol@fox.com»).
Creo
que realmente se podría; sin embargo, en las actuales circunstancias
es muy difícil. Y no es sólo por causa de la cúpula
del FSLN.
En nuestra cultura política predomina la intolerancia y la exclusión.
De unos y de otros.
El 19 de Julio es una fecha histórica, porque fue el día
en que el pueblo triunfante selló el fin de una de las dictaduras
más oprobiosas de América Latina. La historiografía
política nacional no conoce de ningún otro momento con
esa magnitud de alegría y de participación masiva del
pueblo. Es el día en que éste celebró más
allá de los símbolos partidarios, religiosos, económicos,
el fin de la dinastía somocista.
El 19 de Julio se hicieron realidad los sueños de miles de hombres
y mujeres nicaragüenses, que habían dado su vida, sus sacrificios,
su entrega, por destruir a la dictadura e iniciar una Nicaragua libre,
democrática y más justa.
Entonces, lo lógico es que ese día lo celebráramos
todos los nicaragüenses. Así como en Estados Unidos celebran
su día de la independencia, o en Francia su Gran Revolución
de 1789, o como deberíamos celebrar en Centro América
las fiestas patrias, o fiestas de la Independencia (aunque en nuestro
caso pasamos de una dependencia a otra). El 19 de Julio es una fecha
insoslayable en la vida nacional.
El hecho es que, por distintos factores, el acto del 19 de Julio se
ha convertido en una celebración partidaria. Pero, oígase
bien: el Acto. Si hubiera más apertura, una actitud
más objetiva, menos visceral de otros sectores, que no la hay,
deberían celebrarse otras actividades, otros actos, con un sentido
más nacional, para recuperar su verdadera significancia. Sería
necio olvidar que el 19 de Julio se ha convertido en una fecha símbolo,
con todo lo que ello implica.
Y si hubiera más generosidad de la cúpula partidaria,
que no la hay, ésta debería de buscar cómo, poco
a poco, retornar o devolver esta celebración a todo el pueblo.
Pero, éso significaría un acto de desprendimiento que
es sumamente contradictorio con la cultura política que manda
a aprovechar todo lo que sea, con el solo propósito de fortalecer
un proyecto de grupo, en este caso de quienes mandan en el FSLN. Imaginemos
que fuese otro el partido político, que tuviese la oportunidad
de usufructuar una efeméride que por sí sola moviliza
a miles de gentes. El PLC, o los conservadores, por ejemplo, seguramente
procederían de la misma manera. ¿No le parece?
9)
Quiero saber que si la revolución, como fuente de derechos y creadora
del nuevo Estado de derecho a través de la Constitución
de 1987, sigue vigente. (Ramón Román. Abogado y
Notario. Managua, Nicaragua. «ramonroman@prisma.com.ni»).
Sí,
la Revolución, y no sólo la sandinista, ha sido fuente
de derecho. Por ejemplo: ¿podríamos entender los Derechos
Humanos sin la proclamación de los Derechos del Hombre de la
Revolución Francesa o Americana?
En nuestro caso, estos derechos siguen vigentes en muchas conquistas,
y no sólo de carácter jurídico. En efecto, la Constitución
de 1987, estableció unos principios, desde el Preámbulo,
que no han podido ser modificados. También rescató postulados
sociales, en todo el capítulo de derechos sociales, que tampoco
pudieron ser modificados, o en el tema del derecho a la tierra.
El andamiaje institucional, la separación de poderes, los derechos
indígenas, el principio de igualdad, que estableció la
Constitución del 87, ha sido la matriz del diseño del
actual Estado nicaragüense.
También están vigentes algunas de las más importantes
leyes. En materia de Derechos de las Mujeres, por ejemplo: la Ley
de Alimentos, la Ley de Relaciones Madre, Padre, Hijos.
También en la institucionalidad de un Ejército Nacional
y una Policía Nacional.
Es cierto que hay sectores viscerales que quisieran borrar de la faz
del país todo vestigio de la revolución, y que las políticas
erráticas de los actuales dirigentes del FSLN les han dado muchas
oportunidades para hacerlo. Pero, nadie puede negar que la Revolución
es un hecho histórico, un hito en la historia de nuestro país
que generó derechos que todavía no han podido ser eliminados,
así como también es cierto que la Constitución
como cualquier otra obra humana, es perfectible.
10)
¿El FSLN, sin ser mayoría política, tiene una clara
definición para adelantar las reformas del Estado y de la lucha
contra la pobreza? (David Roque. Comercio Internacional. Halifax,
Canadá. «roquefam@lycos.com»).
No.
El FSLN como partido político no tiene una posición clara
sobre las reformas al Estado. Hace un par de años, se ha escuchado,
aunque de manera inconsistente, el planteamiento de avanzar en una reforma
que transforme a Nicaragua en una democracia parlamentaria (versus
el presidencialismo actual), pero esa propuesta nunca ha sido explicitada
con seriedad, y parece más bien orientada a profundizar los réditos
que se han conseguido a partir del manejo de su minoría parlamentaria.
No
conocemos, todavía, una verdadera propuesta del FSLN para una
futura transformación del Estado. Los planteamientos conocidos
siguen gravitando aún sobre garantías de cuotas de poder,
y se sigue adoleciendo de un programa oficial alternativo de lucha contra
la pobreza.
11)
¿Por qué Mónica está alejada de la política?
Sigo creyendo que es la única mujer con más carisma dentro
del FSLN y la que defiende los intereses de los más necesitados
en cualquier foro. (Jairo Bendaña. Periodista. La Florida,
USA. «jbendana1@netzero.net»).
Yo
no me siento alejada de la política. De la política partidaria,
sí. Hay que recordar que yo no he renunciado nunca a mi militancia
sandinista, pero quienes controlan el “aparato” partidario
me han “purgado”, por mis posiciones críticas contra
el pacto con Alemán y en contra de la eterna candidatura de Daniel
Ortega. Pero, desde donde esté creo que sigo haciendo labor política.
Desgraciadamente, para muchos, la única presencia política
que se reconoce es la de los partidos políticos, porque es la
vía para llegar a cargos públicos. Yo he preferido ser
consecuente con mi propia conciencia, aunque me aplasten, a tener que
doblegarme, solamente para que me den espacios de poder o cargos en
la política.
12)
Buenos días, estimada Mónica. Que Dios le bendiga. Mi pregunta:
¿Qué instó a Mónica a participar en la lucha
siendo una mujer? No le quito méritos, pero ¿no le dio temor
en ningún momento? (Carlos L. Fonseca. Estudiante. Managua,
Nicaragua. «Lfonca@hotmail.com»).
Es
cierto que la concepción tradicional, la cultura androcéntrica
prevaleciente, no sólo en nuestro país, ubica la lucha
política como “cosas de hombres”. Ya no digamos la
osadía de tomar las armas para combatir a una dictadura. Pero,
la verdad es que la política no les pertenece a los hombres.
Es, además de injusto, una estupidez excluir a la mitad de la
población de una actividad, la política, que es en esencia
la búsqueda de soluciones para los problemas de todos.
No sería justo dejar de recordar que, siempre, en la historia
encontramos mujeres que se atrevieron a incursionar en campos que aparecían
propios sólo para los hombres. Desde las mujeres escritoras,
como George Sand (una mujer, y se puso nombre de hombre para que no
proscribieran sus escritos), a científicas, como Marie Curie,
poetisas como Gabriela Mistral. O a las sufragistas Olympe de Gouges
y Emily Davinson, quienes lograron que en 1844 se conquistara el derecho
al voto. O la primera mujer médico de Nicaragua, como lo fue
Concepción Palacios. O combatientes como Conchita Alday y Teresa
Villatoro dentro del Ejército de Sandino.
Desde muy niña yo me identifiqué con los problemas de
los pobres, por eso iba a dar catecismo a lugares como San Jacinto,
de Telica, con las monjas de mi colegio. Y luego visitaba enfermos en
los hospitales, y recogía ropa para los niños pobres.
Siempre tuve una gran sensibilidad social, la que me llevó a
cuestionarme sobre la existencia de clases sociales, y el origen de
la pobreza y la riqueza, y a preguntarme si se podrían solucionar
los problemas que hacen sufrir a tanta gente, cuando no pueden tener
lo indispensable para la vida. De ese interrogarme social, pase a entender
que para hacer cambios hay que comprometerse con ellos. Y que estos
cambios no pueden ser sólo personales, internos, sino que se
deben expresar en la realidad objetiva. De allí, a buscar la
relación con quienes compartían esa visión, primero
en los movimientos cristianos, en organizaciones juveniles de barrios,
y luego en organizaciones políticas estudiantiles. Hasta llegar
a la militancia revolucionaria en el FSLN.
Me incorporé al FSLN porque era la única organización,
entonces, que estaba luchando seriamente, no sólo para acabar
con la Dictadura, sino porque contaba con un programa de cambios integrales
de toda la realidad. El Programa Histórico del FSLN, que escribió
Carlos Fonseca en 1969.
En todo este proceso, claro, siempre hay dudas, temores. Temor por la
vida, por la seguridad, a perder lo que se tiene, el status,
una vida relativamente cómoda, sus estudios. Siempre hay temor.
El asunto es vencerlos y no dejarse vencer.
Ahora, te digo, mi experiencia es que las mujeres estamos más
preparadas para el dolor, para la renuncia. Hemos sido milenariamente
educadas para los demás, y eso nos hace generalmente más
generosas, más desapegadas. Así que, todo lo contrario,
creo que por ser mujer tenía menos miedo y más coraje.
Fui un ejemplo para mis hermanas menores. Así que, una de ellas
murió en la masacre de Batahola en 1978, faltando un mes para
la victoria. Y mi hermana menor, que apenas tenía entonces 15
años, perdió sus dos manos por una bomba de contacto.
Así que, te puedo decir con conocimiento directo que sí
hubo muchas mujeres, miles de mujeres, que fueron valientes, decididas,
precisamente por ser mujeres.
13)
¿No cree que es ahora el momento de crear y/o reformar el verdadero
pensamiento sandinista; crear una nueva imagen para atraer a los miembros
alejados y a las nuevas generaciones con un verdadero sandinismo?
(Abraham M. Aich-Sandino. Hipotecas y Propiedades. Chicago, USA. «abesan2656@hotmail.com»).
Desde
luego que sí. Ese es el gran desafío que tenemos los sandinistas.
Y de la apropiada respuesta a estas interrogantes, que usted se plantea,
dependerá el futuro no sólo del FSLN sino del sandinismo.
Recopilación,
edición y publicación: Arquímedes González.
Fotografía: La Prensa / GFlores. |