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Ha
muerto un valenciano enamorado de Nicaragua.
Mónica Baltodano

Haciendo gestiones para los proyectos de Popol Na, y Nicaragua, visité
Valencia, a finales de enero. Entonces tuve la oportunidad de conocer
a fondo a un extraordinario compañero, luchador tenaz de todas las causas
nobles. En estos momentos, como él mismo me decía en su última
carta, estaba dedicado a luchas globales pero también a luchas locales,
en su pueblo, el Municipio de Paterna. Ese hombre llamado Quique Cano,
nos dejó abruptamente el día 9 de Marzo, aparentemente de un infarto masivo.
Recuerdo que Quique nos comentó que estaba a dieta, porque tenía el colesterol
alto. Pero también seguramente le estalló el corazón de tanto amor. Porque
Quique vivía más de las 24 horas del día dedicado a hacer el bien, y a
trabajar exclusivamente movido por el amor.
Trabajaba en ACSUR–Las Segovias, capítulo de Valencia, pero
también tenía organizada la Plataforma Antiglobalización de su
comunidad. Dirigía un programa Radial llamado La Maldición de Malinche,
en una Radio alternativa llamada Radio Klara. Y encima de eso
tenía múltiples tareas solidarias como me dijo en su última
carta: “en Valencia andamos empezando a preparar la Manifestación contra
la ocupación de Irak y en nuestro pueblito, Paterna, preparando
el inicio de un proceso participativo ciudadano en torno a los Presupuestos
Municipales, justo en una reunión de varios de esos colectivos está
ahora Ana. También la Plataforma Antiglobalización de Paterna está
con la organización de un acto informativo y solidario con las personas
inmigrantes que viven con nosotr@s ”.
Porque todas estas cosas Quique las hacía con una gran conciencia,
como nos dijo: “Como ves aunque son pequeñas
cosas intentamos no parar de luchar porque sería como parar de vivir el
sueño que ha dado sentido a tantas vidas: un mundo más justo y
libre”.
Esta forma de ser, de trabajar, de amar de Quique, que se expresó en los
años 80 en una sostenida solidaridad con Nicaragua, y repetidos viajes
como Brigadista, que se mantuvieron después y hasta la fecha Me comentaba
en nuestro encuentro: “La última Brigada decidimos bautizarla
como “Brigada Flor de Caña”, algunos compañeros nos criticaron, porque
no le pusimos el nombre de un caído. Entonces yo les expliqué que la solidaridad
también era alegría y, ¿por qué no?, también tomarse unos roncitos, y
todos estuvieron de acuerdo. Esa brigada fue una de las más cumplidoras
en sus tareas ”- me comentó. Vendría pronto a Nicaragua, quería estar
celebrando con los nicaragüenses el 25 aniversario de la Revolución Sandinista,
esa conmemoración le hacía una gran ilusión.
Porque Quique era una enamorado de Nicaragua. Y al día siguiente
de un encuentro con más de 80 valencianos convocados por Quique,
donde estuvimos reflexionando sobre los aciertos y desaciertos del sandinismo,
me envío un impactante poema que se llama Confesión de Amor,
que es un canto a la Nicaragüita que todos soñamos. Es un bello
y largo poema, en una de cuyas estrofas dice:
“Así pues confieso, es Confesión de Amor, que soy un enamorado, mejor,
un amante de Nicaragua. Preñado, se lo juro, de sus vivos y de sus muertos
más vivos, de sus colores infinitos, de sus olores, de sus humedades,
de canciones, de sus heróicas aventuras de libertad y también de
sus errores ”.
Pero Kike también trabajaba por Bolivia, con los Zapatistas y con
los indios de Ecuador. Y sobre lo que allí acontecía, también actuaba:
“Ayer nos enteramos de la noticia del intento de asesinato
de Leónidas Iza, Presidente de la CONAIE de Ecuador, en el que
su hijo Javier ha resultado herido gravemente. Desde ACSUD-Las Segovias
Valencia hemos enviado un comunicado para que sea firmado por otras asociaciones
y organizaciones y el jueves iremos a entregarlo en mano al consulado
de Ecuador en nuestra Valencia. Te adjunto el comunicado”.
Esa calidad, esa integralidad de
Kike, es lo que nos hace apesadumbrarnos profundamente por su muerte.
Esperábamos que, en su próxima venida a Nicaragua, lo llevaríamos a conocer
la cooperativa de La Pelona, en Posoltega, o nos encontraríamos juntos
con Alicia Talavera, a quien le mandó calurosos saludos, que oiríamos
las canciones de Sabina, que nos entregó en un disco, junto con otras
muchas de los zapatistas, de las guerrillas colombianas, todas con mensajes
de amor y lucha, además de una multicolor e indígena bufanda, para soportar
el frío de Europa. ¡Cuánto nos pesa tu muerte, hermano, camarada, generoso
corazón solidario! Y nos pesa el dolor de tu bella esposa Anita, admirable
en su sencillez y su ternura.
Ese mismo pesar nos hace compartir las apreciaciones sobre vos,
que hacen estallar a Pau Soler Renkito, alumno y admirador del inolvidable
Kike Cano Navarro en una carta a los “hermanos y hermanas del mundo de
la solidaridad y la justicia social”:
“Ha
muerto el indio blanco, el activista social”
“Un maestro de maestros, una buena
persona con sentimientos nobles de justicia. El mundo de la solidaridad,
de los pueblos indígenas de América Latina y de las causas justas estamos
de luto por esta gran pérdida. Iba a publicar un libro de poesía
y de artículos. Su pasión era la reivindicación de la justicia social,
especialmente en Nicaragua, Bolivia, Ecuador; luchó incansablemente por
el desarrollo de los pueblos indígenas, por la lucha zapatista y ahora
estaba luchando a nivel de barrio y políticamente en su ciudad Paterna.
Creía en el arte como revolución, en el
compromiso como recuperación de la dignidad, muchos Quiques Canos vamos
a necesitar para continuar con la lucha por un mundo mejor, se nos ha
ido demasiado pronto nuestro hermano Kike Cano, aún le necesitábamos
como hermano, como filósofo, como escritor, como activista político
y social, como tertuliano, como artista de la vida y del compromiso con
el dolor ajeno.
Siempre
estarás con nosotros, hermano Kike Cano, el indio blanco, de alma latinoamericana,
de corazón sandinista. ¡No te olvidaremos, ni tu persona, ni tus acciones,
seguiremos la senda que trazaste y los caminos que abriste hasta siempre
Kike Cano!". |