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Dionisio
Marenco – Es lamentable, me parece que es una cosa
muy, muy lamentable, especialmente para su familia que sufre mucho. En
cuanto a los señalamientos, yo no conozco ningún señalamiento.
Periodista –
Ayer, el hijo de Carlos Guadamuz, Carlos Guadamuz junior, responsabilizó
a Daniel Ortega de ser el autor intelectual del asesinato de su padre.
DM – Yo oí
las declaraciones de Carlitos. Me parece que eso es una desgracia, que
Carlos padre indujo en su familia el hecho de trasladarle responsabilidades
por un problema que Carlos tenía, casi patológico, contra
Daniel, contra el Frente, contra mí, contra un poco de gente, después
de que él se peleó con el Frente, o sea, las diferencias
políticas de él con nosotros le llevaron a crear una serie
de insultos, de calumnias y de decires espantosos, realmente insoportables.
Pero yo me pongo a pensar, decime ¿a quién no atacó
Carlos Guadamuz? Te puedo dar la lista, de memoria te puedo decir: desde
la presidenta Chamorro, pasando por el ex presidente Alemán, el
actual presidente Bolaños, Sergio Ramírez, la hija de Sergio
Ramírez, la Dora María Téllez, la Mónica Baltodano,
William Grigsby, Julio López, Chamorro Cardenal, con quién
él se iba peleando, se lanzaba con una virulencia tremenda, pues.
P –
Carlos Guadamuz siempre señalaba que si le llegaba a pasar algo,
él responsabilizaba a Daniel Ortega Saavedra, incluso en alguna
ocasión él lo mencionó a usted, a Nicho Marenco.
Hay una acusación, en el Distrito Tres, en 1999, cuando se le desmanteló
la Estéreo Ya y él responsabilizó a usted
y a Daniel Ortega de ser los causantes de eso.
DM – Pero es lo mismo
que te estoy diciendo, Giovanni, es como que yo soy un traficante de drogas...
Bueno, nunca le oí decir que me responsabilizara a mí de
nada, él siempre atacaba que yo le había ayudado a quitarle
su Radio, y se soltaba en insultos, que yo le había dicho cosas,
pero en cualquier caso, el hecho de que alguien diga que vos sos responsable
de lo que te pase, para mí no tiene absolutamente ningún
valor porque te ponía el ejemplo de un narcotraficante que diga
“bueno, el día que me agarren a mí con drogas, fue
Giovanni, o Stalin Vladimir el que me puso la droga en mi carro”.
Y soy un narcotraficante. El día que me agarran digo: "Se
fijan, yo les dije que me la iban a poner la droga, yo no soy narcotraficante".
Y ya me curé en salud. Eso es básicamente lo que hacía
Guadamuz, curarse en salud de que lo podían fregar. Y si vos ves
la lista de insultos y de personas que él tuvo en su contra, pues
es casi todo Nicaragua, porque no hay un personaje que se haya escapado
de esa cantidad de diatribas y de insultos que él profería.
P -
¿El hecho de que haya sido el autor de este asesinato atroz un
militante sandinista y un ex miembro, supuestamente, de la extinta Dirección
de Seguridad del Estado, no va a afectar su campaña electoral?
DM – Bueno no sé
si era de la extinta Dirección de Seguridad del Estado o lo que
sea. Yo no veo por qué me tiene que afectar. Creo yo que el hecho
afecta al país, afecta a la nación, afecta al proceso electoral,
afecta al clima inversionista, afecta a la estabilidad del país.
Porque un país como éste que se preciaba de ser el más
seguro de Centroamérica, aquí casi nunca habían hechos
de este tipo, mucho menos contra la gente de prensa. Pues creo que afecta,
evidentemente. Ahora, que si va a afectar a la campaña, a mí
me tiene sin cuidado, porque yo estoy haciendo una campaña por
mi partido, por mis ideas, por mi punto de vista. Si la población
percibe que estos hechos tienen relación con nosotros, pues seguramente
nos va a afectar. Si la población lo percibe como una cosa que
no tenemos nada que ver, pues no nos va a afectar. Pero yo no me siento
responsable de nada, ni tengo nada que ocultar, ni me molesta lo más
mínimo. Me pueden decir lo que deseen. Claro que te afecta a vos
en el sentido de que es engorroso que te estén diciendo, vé,
ahí están diciendo que usted es responsable. Pero, ¿de
dónde, de qué palo?
Otra periodista
– En el tema de la libertad de expresión
se ha dicho que, de alguna manera, afecta la libertad que se había
manejado y se compara algo con la situación de Pedro Joaquín
Chamorro.
DM – Compararlo con Pedro Joaquín Chamorro
me parece una exageración grande, porque son dos niveles diferentes
de la calidad de la situación. Pedro Joaquín estaba en una
lucha contra la dictadura somocista y Carlos estaba en una lucha con quien
se le parara enfrente, moros, cristianos, blancos, negros, católicos,
evangélicos, mujeres, hombres, él le montaba “la catarina”
a quien fuera y a como le daba la gana a él. Igual estaba atacándote
hoy y mañana estaba a favor. Se fue con Arnoldo Alemán,
y después se le voltió a Arnoldo Alemán y estaba
con Enrique Bolaños y después creo que hasta al mismo Bolaños
atacaba. Y qué más que Daniel Ortega, si Daniel Ortega era
su hermano. Esa radio, su casa, todo. Hasta su hijo se llama Daniel, para
que veás el nivel de acercamiento que tenían. Y de pronto
se puso bravo porque no lo apoyaron para alcalde primero, y después
porque los trabajadores le quitaron la radio y ahí vino el resentimiento.
Esa es toda la verdad.
P
- ¿Usted cree que éste es un mensaje para los medios de
comunicación independientes, para los periodistas independientes
que no tienen una línea editorial de determinada orientación
política, como el PLC, el Partido Sandinista, el Camino Cristiano,
gente independiente que critica a sus dirigentes?
DM – Mira, hermano, yo he visto críticas
fuertes, en muchos medios, he visto críticas incluso ácidas,
en suplementos humorísticos como El Azote, El Alacrán,
y nadie tiene problemas. Todo el mundo está acostumbrado aquí
a manejar un discurso con un nivel de apreciación bastante fuerte,
muy fuerte en relación a otros países. En otros países
vos podés sufrir una demanda muy seria si decís algo que
no es verdad. Hay miles de casos, aquí mismo en Costa Rica y no
digamos en Estados Unidos, donde podés sacarle millones de dólares
al medio que dice una calumnia contra vos. Entonces, aquí creo
yo que lo sano sería entender que esta discusión de la libertad
de expresión no tiene nada que ver con el relajo ni con el libertinaje.
Que el sistema judicial nicaragüense no contemple penas o categorías
de sanción para quienes abusan de la libertad de expresión,
es otra cosa.
P
- ¿Usted cree que don Carlos Guadamuz ha estado abusando de la
libertad de expresión y por tal razón recibió su
merecido?
DM - La segunda parte la estás diciendo vos. Yo
voy a decirlo y, por favor, pasalo textualmente. El señor Carlos
Guadamuz estaba no abusando, estaba sobreabusando de la libertad de expresión.
Y las cosas que decía Carlos Guadamuz hacían daño
a muchísimas personas. Y un daño irreparable, un daño
muy serio, cuando hacía acusaciones de homosexualidad, por ejemplo,
para las hijas de dirigentes políticos, cuando decía que
dirigentes políticos habían violado a sus propios hijos.
Yo creo que a vos no te gustaría que yo dijera que Giovanni Loáisiga
violó a su hijo. Creo que por lo menos te molestaría. A
cualquiera le molestaría. Ahora, tengo derecho yo, como ciudadano,
a decir lo que me dé la gana. Puede ser. Vos podrías ir
al Juzgado y decir: "me están calumniando". Pero de eso,
a que alguien pueda matar o mandar a matar a alguien, yo creo que eso
son otros diez pesos. Yo creo que nadie tiene derecho a matar a nadie.
Ahora, que haya autores intelectuales, no lo sé. Cómo lo
voy a saber, a menos que yo esté involucrado en un complot. Ahora,
la Policía tiene en sus manos al autor material de los hechos,
supuestamente. Es bien sencillo, el autor material, lo tenés ahí,
le preguntás y se averigua, ¿no?
P – ¿Entonces queda
claro que el Partido Frente Sandinista nada tiene que ver en este crimen?
DM – ¡El Frente Sandinista no tiene absolutamente
nada que ver con esto!
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Comentarios
del periodista William Grigsby,
en
su programa «Sin Fronteras», de Radio La Primerísima,
a
la Entrevista de Dionisio Marenco concedida al Canal 8 de TV,
sobre
el asesinato de Carlos José Guadamuz
Quiero empezar por el final de lo que decía Dionisio
Marenco, por esa última frase. Y efectivamente, no importa la filiación
política del asesino material, no importa la filiación política
del presunto asesino o asesinos intelectuales. No se puede acusar a una
institución política del crimen, llámese Frente Sandinista
o llámese Partido Liberal Constitucionalista. ¿Por qué
razón? Porque esas no son decisiones de Partido, son decisiones
de individuos, en el caso de que hubiese una motivación política
en razón de la militancia de los asesinos. Pero me parece una grave
irresponsabilidad de cualquiera estar diciendo "es el FSLN"
o "es el PLC el responsable". En todo caso, son individuos,
que puede que militen en cualquiera de esas agrupaciones pero que no son
decisiones de Partido. Además, por razones lógicas, ningún
Partido se pone a decidir voy a matar a fulano. Es un absurdo político.
Pero a mí me parece valiente Dionisio
Marenco, que aparezca y que diga, bueno, aquí estoy, yo no tengo
nada que ver con esto, que me investiguen. Mi Partido no tiene nada que
ver con esto. Me parece valiente. Y creo que la Dirección política
del FSLN debe emular la valentía de Dionisio Marenco y ofrecer
sus explicaciones, en particular su Secretario General, Daniel Ortega,
y el coronel Lenín Cerna. Ambos deben dar la cara ante la opinión
pública y ofrecer sus opiniones sobre este caso.
Sin embargo, me parece que Dionisio
hace una insinuación que puede ser peligrosa y es que debido a
lo que él denomina como “sobreabuso” que supuestamente
ejerció Carlos José Guadamuz en el ejercicio de la libertad
de expresión, eso le había granjeado una enorme cantidad
de enemigos y entonces aparece como insinuando, como que ha cosechado
lo que habría sembrado. Me parece peligroso, porque si bien
Dionisio Marenco dijo claramente que nadie tiene derecho a arrebatarle
la vida a otro en razón de sus ideas, a renglón seguido
te dice, hombre, «sobreabusó». Entonces, no podemos
dejarlo pasar. En ningún caso está justificado el crimen,
por mucho sobreabuso que hubiese ocurrido. Y aquí sobreabusos
ha habido de todas partes. Los insultos y las calumnias, los peores epítetos
que ha dedicado, hasta hace poco tiempo Radio Corporación o Radio
La Poderosa, contra los dirigentes del Frente Sandinista, contra los sandinistas
en general, jamás han merecido una acción como la que se
hizo contra Carlos Guadamuz. De manera que nada justifica el crimen político.
Nada.
Distinto es, cuando hay una guerra del pueblo contra una dictadura, por
ejemplo, el caso de la resistencia popular frente a la dictadura somocista,
que había una guerra del pueblo para defenderse de la guerra desatada
por la Guardia Nacional, apadrinada por el gobierno de los Estados Unidos.
Eso son otros cien pesos.
Ahora, creo que también se falta a la verdad. Creo que Dionisio
falta deliberadamente a la verdad y ofrece una explicación manipulada
y burda de lo acontecido en la disputa por la propiedad de Radio Ya.
Y la verdad es que Daniel siempre insistió en que eso era patrimonio
de Carlos José. Y lo dijo en el Congreso del Frente Sandinista
del 94. Lo dijo clarísimamente y tomó distancia de lo que
decía Carlos José, aprovechando que eso era parte de la
libertad de expresión, que Carlos José era periodista, que
eso era un medio de comunicación y que el Frente no mandaba sobre
ese medio de comunicación. Y no nos hagamos tarugos, pues, haya
sido correcto o no haya sido correcto, la verdad es que esa emisora, Daniel
se la entregó en propiedad a Carlos José y a cinco socios
más que eran: Edgar Tijerino, Adrián Roque, Conrado Pineda,
Oto de la Rocha, Carlos Guadamuz y el sexto ahorita no lo retengo. Y poco
a poco todos fueron abandonando la Radio y también entregando sus
acciones y quedó simplemente Carlos José como propietario
de esa emisora, propietario legal, además. La frecuencia estaba
a su nombre también. Eso son realidades. Ahora, que haya habido
un conflicto político y que finalmente no se pudiera conciliar,
eso es harina de otro costal. Pero no fueron los trabajadores los que
le arrebataron la radio a Carlos Guadamuz, fue una decisión política
tomada por Daniel. Eso lo digo, para atenernos a los hechos históricos
y que ahora no se aproveche para manipularlos.
En cualquier caso yo, vuelvo y repito,
desde mi punto de vista no se puede culpar al Frente Sandinista, como
organización, aún y cuando sea militante del Frente que
efectivamente no se sabe si lo es, el asesino material, aún y cuando
se descubriera posteriormente que hay otros militantes involucrados en
el crimen. Yo creo que esto parece más bien obra de un grupo fanatizado.
Otro día abordaremos con mayor profundidad si esto efectivamente
se confirma, otras cosas que conocemos del ambiente en que se generaban
estas cosas, pero no podemos hablar del Frente Sandinista como tal, aún
y cuando estuvieran involucrados hasta dirigentes del Frente. ¡Porque
el Frente Sandinista somos un montón! ¡Bastante, bastante
más de 100 mil!
Finalmente, pues, creo que la Policía está
haciendo un buen esfuerzo. Efectivamente va a ser muy difícil que
el asesino material hable. Va a ser muy poco probable que hable y diga
quiénes son los autores intelectuales, quizás con el tiempo
se puedan averiguar los detalles. Yo diría que quizás en
un plazo de cuatro días podría tener más elementos
la Policía para juntar piezas del rompecabezas que se está
armando. Creo que hay suficientes elementos, lo que yo sé es que
la policía sabe mucho más de lo que ha dicho y que van a
aparecer datos reveladores en los próximos días, incluyendo
algunas ramificaciones organizativas de pequeños grupúsculos
que hay, los cuales estarían involucrados en este brutal asesinato
de Carlos José Guadamuz.
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